Historia del IMMEX: de la maquila de 1965 al decreto de 2006

En breve: el IMMEX no nació en 2006; ese año solo cambió de nombre. La historia real empieza en 1965, cuando el Programa de Industrialización Fronteriza dio origen a la maquiladora; sigue con el PITEX en 1990 para las exportadoras fuera del molde fronterizo; pasa por el TLCAN y su artículo 303, que forzaron la convergencia de ambos esquemas; y desemboca en el Decreto IMMEX del 1 de noviembre de 2006, que los fusionó en un solo programa. Entender esa secuencia explica por qué el programa funciona como funciona — y por qué todo el mundo sigue diciendo “maquila”.

Aviso editorial. Nota histórica de carácter general; no constituye asesoría legal, fiscal ni aduanera. Fechas e hitos según documentación oficial y literatura pública; para efectos normativos, la referencia es siempre el texto vigente en el DOF. Sitio editorial independiente operado por Heberey LLC.


1964–1965: el problema que inventó a la maquiladora

El punto de partida no fue una política industrial, sino una crisis laboral. En 1964 terminó el Programa Bracero, que durante dos décadas había llevado trabajadores mexicanos al campo estadounidense. Cientos de miles regresaron a las ciudades de la frontera norte, sin empleo que los recibiera.

La respuesta del gobierno mexicano fue el Programa de Industrialización Fronteriza (1965): permitir que empresas instalaran plantas de ensamble en la franja fronteriza, importando temporalmente insumos y maquinaria sin pagar los impuestos de importación, a condición de exportar el producto terminado. Las plantas tomaron el nombre de maquiladoras — de la “maquila”, la porción de grano que el molinero cobraba por procesar el trigo ajeno: procesar material de otro a cambio de una tarifa.

La lógica económica de aquel arreglo es exactamente la que el IMMEX conserva hoy: el diferimiento fiscal a cambio de exportar y de poder comprobarlo.

Los setenta a los noventa: la maquila se vuelve sistema

Durante las siguientes décadas, decretos sucesivos fueron regulando y ampliando el esquema: se flexibilizó la ubicación (ya no solo la franja fronteriza), la propiedad extranjera y los porcentajes de venta al mercado nacional. La maquila pasó de válvula de empleo fronterizo a columna del comercio exterior mexicano, especialmente en electrónica, autopartes y textil.

Pero el molde maquilador no le quedaba a todo el mundo. Empresas mexicanas que producían para exportar —sin ser filiales de ensamble de una matriz extranjera— necesitaban el mismo diferimiento sin la figura de maquila. Para ellas se creó en 1990 el PITEX (Programa de Importación Temporal para Producir Artículos de Exportación). Desde entonces convivieron dos programas paralelos que hacían, en esencia, lo mismo, con reglas y umbrales distintos.

1994–2001: el TLCAN cambia las reglas del juego

El TLCAN integró las cadenas productivas de Norteamérica y multiplicó el volumen de las maquiladoras. Pero también trajo el artículo 303, aplicable desde 2001: limitó la posibilidad de exentar aranceles sobre insumos no originarios de la región cuando el producto final se exportaba a Estados Unidos o Canadá.

El efecto práctico fue doble: complicó la mecánica fiscal de ambos programas (nacieron ahí figuras de control que hoy resultan familiares) y dejó cada vez menos justificación para mantener dos esquemas gemelos con burocracias separadas.

2006: el Decreto IMMEX

El 1 de noviembre de 2006 se publicó en el DOF el Decreto para el Fomento de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación: la fusión de maquila y PITEX en un solo instrumento, con cinco modalidades (industrial, servicios, albergue, terciarización y controladora) que absorbieron los casos que antes se repartían entre los dos programas.

El cambio fue más administrativo que conceptual: la mecánica de fondo —importación temporal, control de inventarios, plazos, retorno— siguió siendo la de siempre. Por eso “maquiladora” nunca murió como palabra: cambió el membrete del programa, no la naturaleza de la operación.

2014–2015: el IVA entra en escena

Durante décadas, las importaciones temporales estuvieron exentas de IVA de forma automática. La reforma fiscal de 2013–2014 eliminó esa exención: las temporales quedaron gravadas, y como contrapeso se creó la certificación en materia de IVA e IEPS (vigente desde 2015), que otorga un crédito fiscal para no desembolsar el impuesto.

Ese giro explica buena parte del IMMEX operativo actual: de ahí nacen el SCCCyG, el Anexo 31, los informes de descargo y la disciplina de saldos que hoy ocupan a los equipos fiscales (ver IVA, IEPS y certificación). Desde 2006, además, el decreto se ha reformado en repetidas ocasiones — razón por la que ninguna descripción del programa sustituye al texto vigente del DOF.

Hoy: sesenta años del mismo trato de fondo

La conversación actual —nearshoring, IMMEX 4.0, digitalización del expediente— es el capítulo más reciente de una historia de sesenta años con un hilo constante: México difiere impuestos a quien fabrica para exportar, a cambio de control y evidencia. Los nombres cambiaron (maquila, PITEX, IMMEX); el trato de fondo, no.

AñoHito
1964Termina el Programa Bracero
1965Programa de Industrialización Fronteriza: nace la maquiladora
1990Se crea el PITEX para exportadoras fuera del esquema maquilador
1994Entra en vigor el TLCAN
2001Aplica el artículo 303 del TLCAN a insumos no originarios
2006Decreto IMMEX (DOF, 1 de noviembre): fusión de maquila y PITEX
2014–2015IVA a temporales + certificación IVA/IEPS; nace el control moderno de saldos
2020T-MEC sustituye al TLCAN
HoyNearshoring e iniciativa IMMEX 4.0 en discusión

Fuentes recomendadas

  • DOF — Decreto IMMEX (1-nov-2006) y reformas posteriores;
  • SNICE / Secretaría de Economía — descripción oficial del programa;
  • INEGI — series estadísticas del sector maquilador y manufacturero de exportación.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se creó el programa IMMEX?

El Decreto IMMEX se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 1 de noviembre de 2006. No creó la industria desde cero: fusionó en un solo instrumento dos esquemas que ya operaban por separado, el programa de maquila y el PITEX.

¿Qué existía antes del IMMEX?

Dos vías principales: el esquema de maquiladora, nacido del Programa de Industrialización Fronteriza de 1965 y regulado por decretos sucesivos, y el PITEX (Programa de Importación Temporal para Producir Artículos de Exportación), creado en 1990 para empresas exportadoras que no encajaban en el molde clásico de la maquila fronteriza.

¿Por qué la gente sigue diciendo 'maquiladora' si el programa se llama IMMEX?

Porque durante cuatro décadas 'maquila' fue el nombre de la operación y de toda una cultura industrial fronteriza. El decreto de 2006 cambió el instrumento jurídico, pero el lenguaje operativo sobrevivió: en la práctica, mucha gente usa 'maquiladora' para la planta y 'IMMEX' para el programa.

¿Qué papel jugó el TLCAN en esta historia?

Uno decisivo. El TLCAN (1994) integró las cadenas de Norteamérica, y su artículo 303 —aplicable desde 2001— limitó la exención de aranceles sobre insumos no originarios que se exportaban a socios del tratado. Eso obligó a repensar los esquemas de importación temporal y empujó la convergencia que terminó en el decreto de 2006.

¿Qué cambió en 2014 para las empresas IMMEX?

La reforma fiscal gravó con IVA las importaciones temporales, que antes estaban exentas de forma automática. Como contrapeso se creó la certificación en materia de IVA e IEPS, vigente desde 2015, que permite un crédito fiscal para no desembolsar el impuesto. De ahí nacen obligaciones actuales como el SCCCyG y el Anexo 31.